domingo, 10 de mayo de 2009

Carta al secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino

No estimado señor Martínez Camino,

El presente documento viene a responder a la conferencia impartida por usted en el auditorio de la Caja de Ahorros de Ávila en marzo de 2009 en la que se da a conocer el documento Dignitas Personae (o… Dignidad de la Persona).




Desafortunadamente, en la actualidad, es muy complicado ejercer una labor pseudo-informativa y evangelizadora a través de los cauces y vías que la tecnología ―o techne, como decía Aristóteles― ofrece a las personas de toda clase y condición. Los medios de ‘comunicación’ son, en general, medios de desinformación e instrucción ya que, como sabemos, el flujo del caudal informativo fluye de un modo unidireccional sin que, en ningún momento, se tenga en cuenta cualquier tipo de reacción respuesta por parte de quienes son objetivo final de dicho caudal. Así, el momento que atravesamos es claramente desafortunado para algunos conferenciantes puesto que ésa condición unidireccional de los caudales informativos, hoy metamorfosea encontrando vías adyacentes que convierten aquella interacción de los elementos informativos en bidireccional. Esta situación es extremadamente peligrosa ya que, en última instancia, gente como usted se puede ver forzada a tener que elaborar algún constructo argumental ―y por ende utilizar la razón, esa herramienta antagónica de la fe― que sirva de sólido andamiaje para el mensaje que se pretenda transmitir.


En otras palabras… decir estupideces ya no es gratuito y ventajoso. Se podrán dar conferencias a puerta cerrada ―o abierta― en las que, quienquiera que las de, se despache bien a gusto ante algún puñado de mentes mórbidas pero, con todo, en los tiempos que corren ese abuso es más improbable. Permítame transcribir aquí un fragmento de su conferencia:


¿…***ación?... a diferencia de la pro duc ción, no está hecho con ningún instrumento, solo con el cuerpo de la persona… que es la persona misma, que no está separada del alma nunca, del espíritu. El abrazo conyugal, el acto conyugal… es un acto… NO SOLO DE LAS PERSONAS sino INTEGRAMENTE PERSONAL no tiene ningún intermediario ni ningún instrumento y por eso no es un acto técnico. Es un acto, en la terminología de Aristóteles, poético. Aristóteles distinguía entre techne y poiesis. Techne es una acción del hombre que, realizada mediante instrumentos externos al hombre consigue un producto externo al ser humano; por ejemplo… hago un puente, con una… con unas máquinas… hago un puente, eso es técnica. Pero hay actos poéticos ―que son actos humanos― que no están hechos con nada distinto del ser humano y que producen algo… propiamente… del mismo nivel del ser humano, por ejemplo… un poema… una poesía… hombre… yo la puedo escribir en un papel pero tam… no hace falta que la escriba… La puedo tener en la cabeza y decirla.


Como podrá comprobar, la techne, como usted alega, es una acción del hombre que realizada mediante instrumentos externos al hombre consigue un producto externo al ser humano (sic)… en este caso… hipertexto. El hombre ―quien elabora este documento, yo― utiliza una serie de enlaces posicionados en palabras concretas de su conferencia que sirven de instrumento para matizar algunos de los conceptos utilizados. Eso, efectivamente, es un acto técnico. Techne. Ese concepto creo que me ha quedado claro, no en vano, hay otros términos que… no tengo tan claros.


El abrazo conyugal o acto conyugal ―como usted denomina― ¿a qué se refiere concretamente? He querido entender que hace referencia a algo ―un acto, una acción― que se realice entre unos cónyuges… entendiendo cónyuges en su sentido literal:

cónyuge.

(Del lat. coniux, -ŭgis).

1. com. Consorte ( marido y mujer respectivamente).

Según aparece en el diccionario de la Lengua Española de la Real Academia.


Es de suponer pues, que dichos abrazos conyugales hacen referencia a aquellos que tienen lugar en el matrimonio… y, según parece, en ellos hay poiesis. Pero... en lo que me pierdo un poco es en identificar la fuente de la cual emana la legitimidad del secretario general de la Conferencia Episcopal ―y otros― para hablar de un acto en relación al cual se han debido hacer votos de renuncia; o, en otras palabras, cómo alguien está legitimado para hablar de algo a lo que, por convicción propia, ha querido y debido renunciar previamente. Vamos… que ¿de dónde le viene a un célibe casto, confeso y voluntario la legitimidad para hablar de asuntos conyugales? Cualquiera podría interpretar dicha incongruencia como una suerte de helado de cucurucho con dos bolas bien orondas y generosas en lo alto… una de sabor a desfachatez y la otra con sabor a desvergüenza. (Existiendo helados de morcilla y fabada en los tiempos que corren… ¿por qué no habrían de existir esos dos nuevos sabores?) ¿Debemos comernos su helado?


Es, la suya, una heladería… cómo diría… un tanto sórdida. ¿Quiénes sirven los helados… y a quién se sirve en su heladería? ¿ese abrazo conyugal tiene validez también en el caso de las relaciones establecidas entre vendedor de helados y cliente? Cuando… dichas ‘bolas’ van bien cargadas… ¿Quién cubre los gastos y consecuencias?, ¿quién se hace responsable? O… mejor aún… cuando un sacerdote ―en EEUU, por ejemplo― introducía su hediondo y obsceno helado en la boca de un niño/a y, consecuentemente, descargaba sus siniestras bolas en una inocente criatura… ¿había poiesis? ¿qué dice Aristóteles al respecto? (sin ánimo de buscar paronimia extraña alguna, que quede claro, el término lo introdujo usted en su conferencia) Dado que en el proceso de ‘venta del tal helado’ no se utiliza un elemento exterior al hombre como instrumento ni intermediario alguno ―seria pues un acto INTEGRAMENTE PERSONAL―… ¿considera usted ese acto… poético?


Entendamos que le considero legitimado para hablar de la tal ‘venta de helados’ puesto que, por lo que parece, sí hay vendedores de helados… ‘célibes’… quiero decir… habiendo hecho votos de castidad (vendedores de heladoscastos). Sin embargo, en contrapartida, no conozco ningún sacerdote ―o adyacentes― al que pueda asociar con la palabra cónyuge… hay un cierto grado de incongruencia en su disertación que, cuando menos, me deja perplejo. El nivel de desvergüenza y desfachatez a la que puede llegar una figura obscena y sórdida como la suya es… sin duda… admirable. No puedo evitar recordar el personaje del obispo en el libro Las 120 jornadas de Sodoma, del Marqués de Sade. Créame… el tal obispo era, sin duda… otro vendedor de helados. ¡Ojo!... no acuso de nada a nadie… constato el hecho de que su desfachatez y desvergüenza me trae reminiscencias a un personaje literario muy peculiar y pervertido; un personaje, como no podía ser de otra manera… maquiavélico. De ahí procede precisamente el término maquiavélico… de esos mismos personajes a los que usted y los vendedores de helados me recuerdan ¿No le parece una entrañable y pintoresca casualidad? Sin duda los designios de ‘su señor’ son inescrutables. ¿No existen acaso razones inescrutables para el hecho de que precisamente usted ―y otros― hablen de Dignitas Personae… (de la Dignidad de la Persona)? Es admirable su engranaje mental cómo fenómeno disfuncional.


Evidentemente es fácil venir a un núcleo poblacional como lo es la hipotética ciudad de Ávila y espetar ante una audiencia local una suerte de letanía cacofónica. Si en otros tiempos se cuestionaba la existencia de Teruel, sepa, que la inexistencia de la ciudad de Ávila ni tan siquiera está en cuestión… sencilla y llanamente… no existe; es una ―bella― ilusión óptica ya que, como muy gratamente ―gratamente para usted, se entiende― pudo comprobar, la cacofonía de su disertación no encontró otro paredón que el granito mórbido que puebla los espacios intracraneales de las almas errantes que vagan por el pedregoso cinturón amurallado de éste hipotético núcleo poblacional. Muy probablemente ese sea el motivo por el cual nadie le enfrentó ―en vivo y en directo― con esa incómoda realidad suya.


He aquí el gran problema de los espacios de comunicación bidireccionales… es cierto… son una faena… especialmente para gente como usted, claro. En la ciudadanía hay gente que no respeta ni lo más mínimo a los ‘trozos de carne antropomórficos’ que ocultan, protegen o esconden a pederastas. Y aquí quisiera hacer un especial hincapié en el concepto de ciudadanía… sí, porque estas letras no las escribe ni la izquierda ni la derecha… las escribe un ciudadano que sigue de cerca todos sus despropósitos y ocultaciones en relación a los vendedores de helados. Un ciudadano que tiene que ver como el propio representante del Arzobispado de Madrid ―Antonio María Rouco Varela― admite tener conocimiento de unos abusos y, lejos de denunciar o entregar a las autoridades a un pederasta presente en sus filas… lo esconde y lo retira (es la misma noticia que la anterior, no importa repetir dada la gravedad) Ese mismo representante del Arzobispado se encarga de oficiar actos varios en relación a la familia real, etc… etc… etc… Si la hipocresía de esta sociedad no roza lo maquiavélico… que paren el mundo porque me parece que unos cuantos queremos que os apeéis de él.


Un representante de la iglesia católica hablando del abrazo conyugal y lo INTEGRAMENTE PERSONAL… vivir para ver. Esperemos que gracias a la web 2.0 la impunidad con la que hablan figuras esperpénticas como ustedes termine.

Púdrase usted y su obsoleta y vergonzosa línea argumental ―ideario adjunto incluido―.

Reciba un cordial saludo.

Pd.- Este texto está dedicado al recientemente desaparecido elAbulaui.com... curiosamente desaparecido tras hacerse eco del vídeo de esta conferencia suya... R. I. P.

10 comentarios:

  1. Ole tus huevos toreros. Por parte de un servidor aquí escribiente, máxima difusión para el artículo.

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  2. Envíado a Menéame: http://meneame.net/story/carta-secretario-general-conferencia-episcopal

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  3. Muchas gracias por vuestra difusión; os recomiendo ver el documental [Líbranos del mal (Deliver Us From Evil)] que aparece en el décimo link, habla por sí solo. Un saludo y gracias de nuevo!

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  4. No se puede hacer una mejor exposición. Si me das permiso la publicaré en mi blog.

    Sitiendo lo mucho, si este video te exaspera, te pediria que no leyeras las ultimas declaraciones del Arzobispo de Granada, donde trata a los homosexuales, como yo, y a nuestras uniones de COSA ESTERIL y tiene la cara dura de decir que el preveservativo ha expandido el SIDA en Africa (sic).

    Eso lo ha dicho el Arzobispo de Granada, que es para, directamente, llevarlo a los tribunales.

    Un saludo desde Córdoba y te sigo desde ahora.

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  5. Buscaré lo de las declaraciones que comentas; creo haber leído algo ayer. Son una caterva de individuos siniestros... legitimidad cero para hablar de nada. En cuanto a la difusión de ésta carta, está bajo licencia CC, por tanto quien lo desee la puede difundir. Un saludo y gracias.

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  6. Qué coño tendrán que ver los cojones con comer trigo, ¿a santo de qué viene ahora mentar a Aristóteles? En fin, hágase el flujo bidireccional: Amén.
    Almudena

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  7. Pues eso precisamente pensé yo... tuve la imperiosa necesidad de escribirle una cartita a este señor. Gracias por tu visita Almudena... hágase el flujo pues!

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  8. No conocía de tu existencia 2.0 pero he quedado gratamente sorprendido por este excelente exposición.

    Enhorabuena de parte de un nuevo lector tuyo.

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