sábado, 6 de julio de 2013

Conspiranoia, Naukas y falacias...

Hace meses, un gran amigo mío me envió un enlace con la siguiente nota:

Para mi querido y a veces conspiranoico amigo ;-)

Me enviaba un artículo que informaba del estreno de un documental de 11 minutos que, por lo que parecía, pretendía desmontar la 'teoría conspiranoica' sobre los atentados del 11-S... dando a entender, subrepticiamente, que la teoría oficial es la menos conspiranoica.

En su momento el documental no estaba colgado aún, de modo que no lo vi... pero hace escasos minutos me saltó a la cabeza y decidí buscarlo.

Aún estoy sorprendido...

Rápidamente me acordé de la siguiente definición de Gregorio Marañón:



[Cientifismo]


El cientifismo quiere decir alarde excesivo de una ciencia que, por lo menos en esa pretendida proporción, no se posee. Y como la exageración de la realidad es la caricatura, podría decirse que el cientifismo es la caricatura de la ciencia.

El cientifismo, del que no hace mucho dijo cosas de inapelable exactitud Ortega y Gasset, no corresponde, en contra de lo que alguien ha dicho, a ninguna de las variedades que describió Cajal entre las «enfermedades de la voluntad» que pueden atacar y destruir al hombre de ciencia. En su tiempo, el cientifismo era poco conocido aún. Participaba el cientifista, tal vez, de los rasgos del hombre intelectual, que Cajal llamó «teorizantes», y también de los «bibliófilos y políglotas»; pero no es enteramente como ellos. El cientifismo es, repito, la exhibición y la valoración indebidas de un conjunto de datos que parecen ciencia y que, a veces, lo son en realidad. No se trata, entiéndase bien, de inventores de cosas que no saben. El cientifista sabe muchas cosas; el ser cientifista a la perfección no es empresa banal. El quid está en que el cientifista da una categoría dogmática, excesiva y sin crítica, a todo su vasto saber, abusando de su posición y de su crédito, para hacer comulgar a sus discípulos y oyentes con ruedas de molino.



Gregorio Marañón.
Cajal. Su tiempo y el nuestro. A. Zúñiga, ed., Santander-Madrid, 1950. p. 89.


Conviene tenerla a mano.


Decidí indagar... intentar comprobar si este clip tuvo algún tipo de seguimiento. Meto el título en Google y, para mi sorpresa... el primer resultado es el propio clip y el inmediatamente inferior... pertenece a Naukas... sitio web que valoro y respeto.

¿Naukas da pábulo a esto? Es imposible. Pues lo hace...

http://naukas.com/2013/02/21/11s-demoliendo-la-conspiracion/

Demoliendo la teoría de la conspiración... dicen.

El autor del clip se llama Rubén Lijó y, muy convenientemente, ha decidido desactivar los comentarios y votaciones del clip. Con una nota al inicio de su vídeo, explica que no ha alcanzado el objetivo que pretendía por lo que se disculpa y argumenta que prepara un largometraje en el que, ahí sí, se intuye logrará su objetivo.

¿Qué objetivo? Pues... por lo que parece, desmontar la 'teoría de la conspiración' siendo que en este caso, el autor parece dar por sentado que dicha teoría es aquella que cuestiona la versión oficial... Es decir, cuestionar la versión oficial del atentado 11-S es conspiranoico. Nada nuevo.


Análisis...


Según dice el autor, procura evitar caer en la falacia de autoridad (7:35), cosa que parece comprensible, ya que pretende 'demoler' la 'teoría conspiranoica' y arguye para ello que:

'Si Jones [Físico Steve Jones, según Lijó 3:20] es doctor en Física... ¿por qué no tomar en serio sus razonamientos? En primer lugar no debemos caer en la falacia de autoridad... sus argumentos deben tener validez porque se corresponden con las leyes de la ciencia y no por los títulos que se le hayan otorgado'.

Supongo que se estará refiriendo a las leyes de la Física, en este caso.

A continuación espeta un argumento ad hominem (ya que mencionó su voluntad de no caer en las falacias lógicas, pongámonos con ellas pues) deslegitimando su teoría ya que la basa en fotos, vídeos o testimonios poco válidos, de bajo interés o calidad (a su juicio... y esto lo dice grabándose planos generales en NY, en un parque).

'Con ello, Jones pretende cuestionar los informes de la comisión gubernamental, del FBI, y de otros organismos de seguridad civil'

+Falacia argumentum ad verecundiam (también de autoridad): la validez de un argumento no depende de las autoridades que lo esgrimen // El argumento podrá ser válido  o no, independientemente de las autoridades. Habrá que demostrarlo.

+Falacia argumentum ad ignorantiam: una premisa no es verdadera por el hecho de no haber sido probada falsa y viceversa.

Las conclusiones del NIST no son verdaderas por el mero hecho de no haber sido probadas como falsas... Se podrá demostrar su falsedad o no... pero la validez del argumento no depende de esa demostración. Para que sean verdaderas deberán dar debido cumplimiento al problema planteado/investigado. Cosa que, de momento, no se demuestra en el clip de Lijó. Y que... al parecer, el parlamento japones ya empezó a cuestionar...



(Serán conspiranoicos estos japoneses – puestos a comerciar con argumenta ad verecundiam, ahí va uno... sin embargo no es más que una falsa ilusión de ad verecundiam, porque los japoneses no legitiman su argumento en base a su autoridad... sencillamente CUESTIONAN la versión oficial; ejercicio en ocasiones sano).

+Falacia del hombre de paja: el interlocutor crea una posición que le resulte fácil de refutar y, a continuación, posiciona al oponente –Jones–  en dicha posición para poder deslegitimarlo. Por supuesto el doctor Jones no está en posición de poder defenderse y contraargumentar.



La definición de Gregorio Marañón no me sale de la cabeza... qué providencial fue acordarme de ella. Actualmente, qué frecuente es eso de sacar pecho escéptico en la red... qué bien queda... qué cool... Cuanto más escéptico, más Ciencia... más guay... más trending topic... ¿Cuán escéptico eres? ¿de verdad lo eres? ¿o es sólo boquilla...? ¿eres escéptico flojeras o escéptico de los de verdad... de los dogmáticos –vaya... oxímoron al canto, por qué será–? Una Ciencia caricaturesca... la sombra de ese cientifismo que decía Marañón siempre planeando por ahí.



'[Jones] afirma que se hizo una demolición controlada... pero si hacemos un estudio con mayor detenimiento [¿Dónde está el estudio?] podremos ver que el edificio no cayó de tal manera porque se habría desplomado libre de cimientos' (falacia de Generalización apresurada + falacia post hoc ergo propter hoc)... Lo que afirma sentado en un parque, con la ciudad de NY como telón de fondo y sin haber hecho mucho análisis al respecto, por lo que parece.

+Generalización apresurada: falacia lógica por la que el autor llega a una conclusión que generaliza en este caso básicamente sin haber alcanzado/aportado pruebas; afirma que se hace un estudio con detenimiento, siendo este estudio una mera observación y a continuación generaliza la conclusión. Por tanto llega a una conclusión (el edificio no cayó como se dice) de manera apresurada.

+Falacia post hoc ergo propter hoc: si el edificio cae así, entonces lo habría hecho de tal modo. Si el edificio cae libre de cimientos, entonces es consecuencia de haber caído (o no) de tal manera.

Y el caso es que lo dicho, en sí mismo, no es que parezca verdadero y no lo sea (definición de falacia)... es que es abiertamente erróneo... puesto que el edificio (WTC7 por ejemplo) en efecto cae en caída libre:



Este análisis de A&E –a priori bastante más exhaustivo que un paseo por el parque–  parece refutar esa misma generalización apresurada... por lo que validaría la afirmación que se pretendía negar.


'Hay que tener en cuenta que las teorías de la conspiración no dan respuesta alguna, sino que fabulan con la imaginación sin dar una explicación coherente ni documentada' (como al parecer sí documenta el propio autor en el parque de NY).

Calificar una serie de argumentos como 'Teorías de la conspiración', no deja de ser un intento de apelar al ridículo y, lejos de abordar los fundamentos, se queda en otro mero argumento ad hominem... en este caso procurando deslegitimar los argumentos por ser –presuntamente– 'conspiranoicos' (sin tampoco explicar a qué se refiere con el término en concreto... puede ser bastante amplio y/o ambiguo; y como materia para un documental... aunque dure 11 minutos... podría ser insuficiente; pero eso ya depende de cada cual y lo que esté dispuesto a aceptar como argumento suficiente). Sea como fuere, tachar otros argumentos de Teorías de la conspiración, así porque sí, es un evidente argumentum ad hominem.

Pero aquí llega lo mejor (8:08)...

'Recordemos la frase que popularizó Carl Sagan: afirmaciones extraordinarias requieren siempre de evidencias extraordinarias'

Vaya... poético intento de introducir un argumento de autoridad gracias a un nombre harto respetado en el ámbito de la divulgación científica: Carl Sagan. Respetado en el ámbito de la divulgación científica y, por supuesto, mucho más en el ámbito cientifísta, que siempre es interesante eso de ser más papista que el Papa. ¡Es tirar de comodín, caballo ganador, apostar seguro!

Pero claro... aquí no pude evitar parar y reflexionar... la curiosidad me mata!! Me mata porque me encantaría saber cómo habrían solucionado el conflicto doméstico los propios hijos de Carl Sagan, Dorion y Jeremy, cuando hubiesen escuchado la discusión entre su padre y su madre Lynn Margulis... cuando, si ambos estuviesen vivos, empezaran a discutir sobre el asunto del 11-S...


¡Menuda se iba a liar en casa de los Sagan! (O no...) Visto lo visto... igual habría sido muy apresurado presuponerle un posicionamiento al Sr. Sagan en relación a este asunto. Nada me hace pensar que no respaldara las palabras de su primera esposa.

Lynn Margulis: http://es.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis

Medalla Nacional de la Ciencia
Medalla Darwin-Wallace
Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos
Miembro de la Academia Rusa de las Ciencias
Galardonada con la medalla Da Vinci
Profesora distinguida de la Universidad de Massachusetts Amherst
Licenciada en ciencias por la Universidad de Chicago
Máster en la Universidad de Wisconsin-Madison
Doctora por la Universidad de California
Doctora honoris causa por tropecientas universidades incluidas la Autónoma de Madrid, la de Barcelona, Valencia, Vigo...
Amén de muchos méritos más que probablemente no vienen al caso.

Una conspiranoica de libro... en toda regla vaya (repito... puestos a lanzar argumenta ad verecundiam... ¡que no quede!)

Encima va y se pone a decir que la investigación de los atentados del 11-S ha sido de todo menos científica... ¡pero será...! ¿Se habría vuelto loca una científica de este nivel? ¿Sería la primera esposa de Carl Sagan una conspiranoica? Buf... qué dilema cientifísta. Por lo menos se lo podría haber currado y habérnoslo dicho dando un paseo por el Ground Zero... siempre habría parecido más veraz.



Lo cierto es que esto que escribo lo escribo sin acritud alguna... pero creo que es necesario; entre otras cosas porque el problema de fondo es mucho más profundo y grotesco de lo que parece... y es que la maldad de algunos individuos... sean estos quienes fueren, puede alcanzar niveles verdaderamente inverosímiles... de tal modo que incluso hacen dudar a las personas de razón o escépticos. El error, en mi opinión, aparece cuando el escepticismo se acaba ejerciendo como un miserable pensamiento mágico al uso... donde la crítica viene dada y preestablecida por sesgos cognitivos, y prejuicios incuestionables. Y todo por qué... ¿por asumir una falacia ad consecuentiam? Porque la consecuencia del argumento nos lleve a conclusiones que no nos gustan o no queremos aceptar:

A dice B
B implicaría C (y C es nefasto)
Ergo B es falso

Jones dice que el edificio fue demolido
Para que fuese demolido, implicaría que alguien habría tenido que meter las cargas – implicaría meses de trabajo – sería inverosímil que un puñado de individuos extranjeros minaran de explosivos los tres rascacielos durante meses, etc... etc... etc...
ERGO el edificio no fue demolido.

Margulis dice que hay evidencias de restos de explosivos de alta tecnología
Esos explosivos implicarían acceso a alta y costosa tecnología por parte de los terroristas y acceso indeterminado a las estructuras
ERGO los explosivos no existieron

¿en serio nos quedamos por ahí? ¿Nos pasamos el pensamiento racional y lógico por el forro de...?

¿Por ser víctimas de argumenta ad baculum quizá? ¿El miedo a reconocer lo maquiavélica que puede llegar a ser la naturaleza de quién estuvo detrás de aquello –fuese quién fuese– nos impide de, por lo menos, ESCUCHAR lo que tienen que decir personas como Margulis? ¿O podríamos llegar a decir abiertamente que ese miedo causaría más argumenta ad terrorem que baculum? ¿dónde estaría la delgada línea divisoria –si es que existe en este caso–?:

A no asume que B sea verdad
Entonces le pasa C (siendo C un ataque a A)
ERGO B es verdad

Pierre no se cree que los tres edificios cayesen sólo a causa de los dos aviones
De modo que se le tilda de conspiranoico
ERGO los tres edificios cayeron a causa de los dos aviones

¡Simple!

Margulis tampoco se ha metido en excesivos fregados en su clip... pero tampoco se queda corta contra la NIST:

If the facts don't fit the idea then the hypothesis must be abandoned and replaced with something more adequate” Vamos... método científico... método que NO ha sido utilizado en la investigación de los atentados, manque le pese a quien le pese.

Falacias... falacias... falacias... Falacias por todas partes. (Ojo... que ya sabe el lector que una cosa es una falacia y otra distinta una mentira o el engaño –que también lo hay–). 

En medio de esas falacias, egos... egos contra egos... luchas fraticidas que nos hacen perder el tiempo y desaprovechar nuestro espacio. Craso error.

Y HETE AQUÍ QUE ME TOPO CON Naukas... ese sitio que respeto. Hasta el momento no he dicho en ningún momento que Naukas haya sido falaz... no he hecho acusación alguna hasta ese nivel...

Al leer el post lo único que se me ocurrió fue mandar un comentario... que no era otra cosa que la definición de Cientifismo de Gregorio Marañón ut supra. Pero me supo a poco... de ahí la necesidad de escribir esto. Y es que en el fondo es triste porque estamos canalizando argumentos de ida y vuelta (flujo bidireccional) de manera bastante dogmática... incluidos, evidentemente, aquellos a los que se les presupone el escepticismo que, como cabría esperar, deberían ser los más abiertos en todo el jardín de Epikuro.


Argumenta ad hominem por todas partes... basta poner la etiqueta 'conspiranoico'. Sencillo. Eso consigue que aquello que en verdad sea conspiranoia tenga el mismo peso que aquello que en el fondo debiera estar en el primer plano de atención... nos hacemos flaco favor como sociedad... y les damos casi la partida entera a figuras desconocidas así... sin más, sin ni siquiera cuestionar convincentemente.

Hace unos meses decir que EEUU registra la actividad de todos y cada uno de nuestros ordenadores sin conocimiento/autorización nuestra ni de nuestros propios gobiernos habría sido eso... conspiranoia... hoy es... otra cosa. No sabemos ni ponerle nombre. Porque para nosotros, la conspiración ha dejado de existir... la conspiración se ha convertido en algo casi humorístico, etéreo... conspiranoico es aquel que piensa que los OVNI's lo llevaron de paseo una noche de noviembre... no es un enfermo o un flipao... es un conspiranoico; y ese tipo queda a la misma altura de quién pretende cuestionar sucesos políticos REALES y de muy dudosa explicación. Ahora resulta que cuestionar una posición oficial no es un ejercicio saludable... es conspiranoia... y esto lo arguyen pretendidos escépticos...

Ahora bien, la Historia de la Humanidad no se ha forjado solamente a base de enfermos y flipados... que yo sepa, hasta la fecha, el poder solo se forja y consigue a base de conspirar (que no es más que urdir sucesos de manera sibilina con fines ocultos y/o paralelos). Y nosotros, escépticos, nos hemos propuesto convencernos a la fuerza de que conspiración y religión anda ahí, ahí... casi de la mano... casi al mismo nivel. Quizá por eso no nos hemos dado cuenta, que la conspiración tiene muy poco de pensamiento mágico... es, de hecho, bastante real y cotidiana. Bastante. Debería ser algo prioritario para un escéptico precisamente. Porque entre otras cosas, el escéptico NO tiene nada que perder... más que cuestionar, aquí y allá... es el ejercicio más sano que pueda existir. Cerrarse a cuestionar cualquier cosa por el mero hecho de... 'bah... conspiranoias'... mal. O cerrarse por un... '¡a ver qué van a decir! Tenemos una reputación que defender'... ¡peor aún! En otras palabras... confundir conspiración y habladurías... es imperativo ser capaces de identificar qué es conpsiración y qué es habladuría... y cuando ambas cosas se confunden y/o mezclan deliberadamente, es aún más siniestro si cabe –porque detrás de dicha confusión deliberada siempre hay unas intenciones–.

Y entonces, al leer esto, el avezado lector de Naukas me responderá que claro... no soy más que un conspiranoico que vive pensando en teorías conspirativas (ad hominem), que me dejo llevar por los embustes y embauques de una serie de ayatolás de la conspiración como Lynn Margulis (ad verecundiam / magister dixit) y el resto de Arquitectos e Ingenieros reunidos en la plataforma A&E... porque en el fondo, todos ellos son una especie de Carlos Jesús del 11-S esperando por sus trece millones de naves.

La teoría oficial es la menos conspiranoica... un puñado de individuos de origen árabe aprenden a pilotar avionetas Cesna en aeródromos de EEUU; planean un día subir a unos aviones (comerciales - Boeing) y pilotarlos con precisión milimétrica para estamparlos contra dos rascacielos con el fin de derribar tres (sí, para derribar tres rascacielos con dos aviones) causando el desplome de cada edificio en aproximadamente 10 segundos en cada caso (caída libre) – versión oficial. Y nadie se cuestiona nada. Amén. 


¿Más generalización apresurada? Pues nada... como un conspiranoico es algo concreto (un baúl en el que meter todo lo que convenga), pues vamos a generalizar diciendo que el conspiranoico cuestiona la teoría oficial del 11-S... y la del 11-M... y la del 7-J... y la de.... ¡todos al mismo saco! Como si alguna vez tuviesen algo que ver cada uno de esos atentados, y no fuesen casos específicos, distintos e inconexos... pero los prejuicios son así. Cuestionarse el 11-S es casi sinónimo de decir que detrás de los atentados del 11-M está ETA... posicionándose mano a mano con el señor P. J. En fin... nada nuevo.


Personalmente, creo que lo razonable en el caso del 11-S sería afirmar: de momento es imposible saber lo que está detrás de lo que pasó; pero sí es posible ir descartando opciones... y hay gente que se esfuerza mucho para conseguirlo. Y no precisamente con clips dando paseos por la gran manzana –que también, por qué no–. Personas MUY preparadas han tenido el valor de cuestionar, estudiar, argumentar, documentar, razonar y postular hipótesis que NADIE pretende ni tan siquiera LEER o ESCUCHAR. Sencillamente se toman de manera sesgada: conspiranoias, zanjado el debate.


Y qué demonios... que os podéis poner todos muy circunspectos al respecto... pero hasta la fecha, no ha habido NINGÚN juicio que ponga luz y taquígrafo al atentado más voluminoso y al mismo tiempo televisado de la Historia de la Humanidad... nunca antes se asesinó a tanta gente al mismo tiempo y se vio en directo por tantos. El trauma es de tal magnitud, que ni el escepticismo es capaz de no caer en las falacias más obvias. Pero ya se sabe... affirmanti incumbit probatio, de modo que lo que se considera 'versión oficial' hasta la fecha, no puede ser más que cuestionada... una y mil veces... porque el estado de normalidad de algunos elementos de este asunto se rompe de manera oscura y para mi, al menos, no me vale respaldarlo frente a otras hipótesis utilizando una simple etiqueta de 'conspiranoia' y a correr... A fin de cuentas, un edificio no se cae en caída libre SIN motivo alguno (en el caso de la torre 7 ni siquiera hubo impacto de avión). ¿Aparece eso en algún medio?

¡Pero si mediáticamente la torre 7 NO EXISTE! Es como los reyes magos... ¿alguien la vio? Nah... la torre 7 deben ser los padres. Seguro.


Y finalizo constatando algo que debería ser tenido en cuenta por parte de todos... y es que los EEUU son un sitio harto peculiar, capaces de todo... de lo mejor y lo peor al mismo tiempo. Algo tan sumamente grotesco como aquel atentado –del que a fecha de hoy no se puede afirmar saber a ciencia cierta qué sucedió– no podría haber ocurrido en ningún otro sitio de manera tan 'televisada' (convenientemente televisada); las políticas de seguridad de Occidente en su totalidad se han visto modificadas GRACIAS a ese atentado y a la NO reacción de la ciudadanía por mor de la mejora en seguridad. El trauma provocado es de tal magnitud que el bloqueo se produce incluso en los más escépticos... aquellos a los que se les presupone más capacidad para cuestionar y aportar más hipótesis alternativas (ejercicio muy sano, repito).

Pero también solamente en un sitio como EEUU unidos cabe esperar la heroicidad –dado este espíritu imperante, mucho más acentuado al otro lado del charco– de plataformas como  Arquitectos & Ingenieros por construir hipótesis más y mejor estudiadas, independientes y no sometidas a la mano política (recordemos que, cuando menos, el propio gobierno de EEUU podría ser acusado de errores cometidos que hubiesen podido devengar en el atentado; por tanto cabría esperar un cierto interés para pasar página). Muchas plataformas lo están consiguiendo, más de una década más tarde... luchando contra la irracionalidad, incluso, contra la de muchos 'presuntos escépticos'. Lo hacen con método y disciplina. Procurando dar acceso a todo el mundo, incluso, aportando versiones subtituladas en varios idiomas para poder extender de manera más efectiva sus hipótesis... NO una mera teoría... las distintas hipótesis de un problema DEBEN ser tenidas siempre en cuenta y no despreciarlas con un mero argumento ad hominem... así por que sí... es algo incluso chusco, que no debería hacer falta ni decirlo.

De cada uno depende el interesarse por escuchar otros argumentos o no: 

http://www.youtube.com/playlist?list=PL3C97FFD02177A68B


A una plataforma como Naukas nada de lo aquí dicho le será de relevancia, puesto que viniendo de un conspiranoico (por tanto de un ser irracional, fuera del espectro) poca o nula credibilidad tendrá. Tampoco esperaría yo más después de ver que se le de pábulo a clips como el aquí visto y al mismo tiempo no se tengan en cuenta los argumentos de gente como la señora Margulis... porque me parece bien hacerse eco de TODAS las hipótesis (por supuesto de aquellas que se planteen de manera seria y no rocambolesca, puesto que las formas muchas veces llevan a tachar precisamente de conspiranoia lo que sea). Pero nada... tanto que se nos llena la boca con Cosmos y el Sr. Carl Sagan... y ni siquiera prestamos atención a la madre de sus hijos –literalmente– que fue científica al más alto nivel mundial, hablando de los restos y tipo de explosivos encontrados en el local y del propio ejercicio del método científico, del que duda haya sido ejercido en la versión oficial. Pues anda.... Si una persona como Margulis tuvo el valor de enfrentarse al asunto (y muchos otros)... para mi es suficiente y ya puede quién quiera hacer el pino puente cantando sevillanas o milongas argentinas... que el elefante no saldrá del cuarto así por que sí.


Pero ojo... esto no ha sucedido eh?... Nadie con legitimidad suficiente puede pronunciar dudas razonables sobre el 11-S... NADIE. Como muy bien ha demostrado Rubén Lijó en su clip, esas teorías conspiranoicas no llegarán muy lejos. Me muero de ganas por ver ese largometraje...


Pierre Arnaud

Pd.- Si nos descuidamos un poco casi cantamos bingo con todas las falacias lógicas con las que jugó Aristóteles. Le habría metido un ad nauseam sin duda... por aquello de que no por mucho repetir la justificación oficial, esta llegue a conseguir convertirse en realidad; otra cosa es que sea creída... pero para eso, espero, quedará la gente escéptica... para reconocer que un argumento ad nauseam es una falacia lógica y que, por tanto, requiere ser cuestionado. Pero es tan obvio que ni lo mencioné.



7 comentarios:

  1. Pierre, qué quieres que te diga... En este blog, en entradas anteriores, has puesto vídeos, a mi juicio, verdaderamente delirantes. No lo puse en su día, pero los vi con detenimiento, he de decir, y me parecieron compendios de falacias, una detrás de otra. (Mucho peores que el de Margulis que pones hoy, en el que comienza exponiendo los títulos y premios que tiene, por cierto. Curiosa forma de empezar a argumentar). Sin embargo, no vi entonces en tu artículo este pormenorizado análisis de falacias que hoy sí haces.

    Yo ni me creo ni me dejo de creer la, so called, "versión oficial". Simplemente veo dos aviones estampados en un atentado horrible y tres edificios caídos. Aquí Margulis dice el NIST no encuentra restos de explosivos y que por ello no se plantea ni buscarlos. Sin embargo, por otro lado, ella (y vosotros, te meto en el saco si me lo permites) ve edificios cuyas plantas superiores caen cerca de la velocidad de caída libres y no se plantea ni que eso sea posible, que tenga una explicación fuera de los explosivos. Ni siquiera os planteáis buscarla: es exactamente lo mismo que critica. Claro, eso es por la gran cantidad de evidencias que existen de edificios de metal de 100 pisos abatidos por aviones...

    Pero bueno, podemos estar discutiendo horas de física. Me parece perfecto. La próxima vez que nos veamos lo haremos con unas cañas delante. Pero, desde mi punto de vista, aparte de que la hipótesis de los explosivos trata de rebatir argumentos malos con argumentos aún peores, de que muchas veces discute evidencias inexistentes con evidencias imaginadas, aparte de todo eso, le falta UN MÓVIL. No estamos hablando solo de ciencia. Esto es un crimen perpetrado por personas. Y toda hipótesis, aparte de una buena base científica, tiene que tener un buen MÓVIL.

    Con todo esto, ni estoy defendiendo a Rubén Lijó (no he visto su documental; bastantes me he tragado de las "hipótesis alternativas") ni estoy negando que en el mundillo escéptico no existan ciertas patologías en ocasiones. Yo mismo habré caído en ellas más de una vez, aunque trato de evitarlo con todas mis fuerzas (eso es ser escéptico, creo yo). Pero coño, Pierre, antes de hablar de falacias y cientifismo, examina con detenimiento tus artículos antiguos sobre el 11-S; examina con el diccionario de falacias en la mano, igual que has hecho ahora, todos los vídeos que has colgado anteriormente.

    Y todo esto desde el cariño, no se malinterprete. Que ya se sabe que lo leído pierde el tono del que lo escribió. Un día quedaremos con el Camarada para hablar de todo este asunto. Un saludo.

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    1. Iñaki!! Un placer leerte de nuevo, hacía tiempo!

      Pues tienes razón, tampoco me sentiría muy cuerdo si no pudiera retractarme de algunas cosas que he dicho, escrito y hecho... pero tampoco las voy a borrar por no estar ya del todo de acuerdo con ellas y/o estarlo con matices. Supongo que va en el paquete y que tendré que asumir el hecho de que cuando haya que envainársela, pues hay que hacerlo.

      De modo que sí... asumo que yo mismo he podido incurrir en incongruencias y muy probablemente lo seguiré haciendo (aunque nunca deliberadamente ni recreándome en ello). But then again... I'm a human being... y supongo que va en la condición.

      Las aportaciones que se hacen en los clips de A&E suelen empezar siempre con una semblanza curricular hecha por el propio entrevistado... al estilo anglosajón, eso sí... ya sabes que por allí 'venderse' forma parte de la cotidianidad. Tampoco es cosa que me guste en exceso, pero tampoco les quitará ni aportará razón... pero reconozco que empezar así no es muy europeo.

      Si hay explicaciones fura de los explosivos para la caída de esas plantas, yo mismo estaré encantado de valorar hipótesis alternativas (alguna vez ya lo he hecho, no aquí; pero siempre se quedan huérfanas en la torre 7; al menos es mi opinión). Ya digo, he dicho en el artículo que no puedo decir que sepa lo que sucedió... y eso es lo que me parece triste... que a estas alturas (más de una década después) sigamos así y que, además, todo aquello que no sea versión oficial se tilde de magufada... pues en fin... me parece que nos hacemos un flaco favor.

      De todos modos te equivocas en una cosa... yo no podría estar discutiendo horas de Física... podría estar ESCUCHANDO horas de Física sobre el asunto, pero poco podría yo aportar... preguntar mucho, seguro. En esto soy un espectador... que toma posiciones, cierto, pero espectador a fin de cuentas.

      Por supuesto, detrás de todo esto hay un móvil... pero si entramos por ahí, esto ya sí podría ser el cuento interminable vía epistolar; eso sí lo regaría con esas cañas que propones, a las que me apunto cuando quieras y, por supuesto, invitado queda el Camarada!! (si lees esto Camarada, ya sabes ¡date por aludido!)

      Reitero lo dicho... un placer leerte, y gracias por tomarte tu tiempo, comentar y saludar!

      Salu2!!

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  2. HAGA SU TEORÍA DE LA NO-CONSPIRACIÓN

    Para refutar las teorías conspiratorias se pueden usar las siguientes medios:

    Una forma de refutarlas serían usar argumentos racionales sobre la posible existencia o no de una conspiración determinada. Esto, sin embargo, tiene una serie de inconvenientes: a) eso de razonar es muy cansado. b) además hay que examinar todas las teorías conspiratorias una por una. Además, algunos lameculos escépticos le tienen aversión a usar razonamientos.

    Por eso es mejor usar los métodos siguientes.

    Use continuamente las palabras "paranoia", "conspiranoia", etc...

    Haga burlas y sarcasmos sobre la teoría. Aprenda a decir: "¡Ay que risa! ¡La CIA!". Practique hasta conseguir el tono de voz adecuado.

    Venga o no a cuento, mencione la Navaja de Occam y diga que, según ella, la teoría conspiratoria es falsa.

    Haga una lista de las teorías conspiratorias más ridículas y compárelas con las teorías conspiratorias que quiera refutar.

    Dé por supuesto, aunque sea mentira, que el que cree en una teoría conspirativa también cree en todas las demás teorías conspirativas.

    Por supuesto, nunca olvide mencionar la teoría de que Elvis está vivo, aunque no tenga ninguna similitud con la teoría conspiratoria que quiere refutar.

    Diga que todos los que creen en la teoría conspiratoria están locos. Dígalo aunque resulte que el 80 % de la población esté loca y los psiquiatras no lo hayan diagnosticado.

    Por supuesto, nunca debe mencionar las teorías conspiratorias que han resultado ser ciertas.

    Si alguien menciona una conspiración que realmente ocurrió, niegue que fuese una conspiración. Si consigue cambiar el significado de las palabras con suficiente habilidad, tiene mucho ganado.

    Recuerde los dos principios siguientes:

    Si es una conspiración, no ha ocurrido.
    Si ha ocurrido, no es una conspiración.
    Si sabe manejar adecuademente estos dos principios, podrá triunfar en las controversias.

    Nunca mencione el significado jurídico de la palabra conspiración. Ya se sabe que los legisladores, profesores de Derecho Penal, jueces, fiscales y abogados son todos unos conspiranoicos.

    En el peor de los casos, debe usted decir: Donde dije digo, digo Diego. "Pero si yo no he dicho nunca que no existan las conspiraciones."

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    1. Gracias por comentar Juan... sin duda, una metodología infalible! Solo falta decir que, lo ideal, sería que en la declaración de la renta también se habilitara una casilla para poner una X destinada a donar parte de la renta al estudio de teorías conspirativas; si los creyentes tienen esa opción, es de justicia que los magufos (legisladores, profesores de Derecho Penal, jueces, fiscales y abogados) también la tengan.

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  3. EL NEGOCIO DE LAS TEORIAS DE LA CONSPIRACIÓN

    Según dicen algunos las teorías de conspiración suponen un negocio para los que las promueven vendiendo libros. Por supuesto que los que escriben libros o hacen conferencias contra las teorías de conspiración lo hacen gratis, ¿o no?

    Como bien dice los chiflados lameculinoicos, no existen las conspiraciones. La conclusión obvia es que las personas que han sido condenadas por los Tribunales por conspiración han sido víctimas de un error judicial. Y ahí radica otro de los negocios de las teorías de conspiración. Es precisamente este negocio lo que explica el auge de las teorías de conspiración y que tantos magufos (profesores de Derecho Penal, jueces, fiscales, etc.) digan que existen las conspiraciones (de las que, por cierto, han hecho su medio de vida).

    Cuando se pone en marcha el negocio de las teorías de conspiración, a los malvados conspiranoicos que se lucran de él no les importa el perjudicar a personas inocentes. Para mantener este negocio, los legisladores de muchos países incluyen en sus códigos penales la figura de la conspiración. Con esto dan comienzo a este lucrativo e inmoral negocio. Los profesores de Derecho Penal mienten diciendo que existen las conspiraciones y explican a sus alumnos en qué consisten. Estos profesores incluso escriben libros de Derecho Penal hablando de las conspiraciones. Libros que, con su venta, suponen un ingreso para ellos. Otros que se lucran con las teorías de conspiración son, por tanto, las editoriales y los libreros, sobre todo si están especializados en Derecho. En su avaricia, no les preocupa mentir ni estafar ni perjudicar a inocentes. A las Facultades de Derecho de las Universidades podríamos llamarlas "Escuelas de Magufos Conspiranoicos".

    Los policías muchas veces acusan a personas de conspiración y los ponen a disposición judicial. Los fiscales acusan a muchas personas de conspiración. Los jueces han condenado a muchas personas por conspiración. No termina ahí la cosa. Luego de la sentencia, los funcionarios de prisiones tienen a su cargo la custodia de las personas injustamente condenadas por conspiración.

    No existen las conspiraciones. Pero hay muchas personas que se lucran con este negocio: legisladores, profesores de Derecho Penal, libreros, fiscales, jueces, policías, funcionarios de prisiones, bibliotecarios de La Ladrona, etc. No es extraño, por tanto, que surjan teorías conspiratorias que en algunos casos (afortunadamente no siempre) terminan en la condena de un inocente. Porque todas esas personas antes citadas han hecho de las teorías de conspiración su medio de vida.

    Además, todos estos magufos conspiranoicos (legisladores, profesores de Derecho Penal, fiscales, jueces, policías, etc.) creen que Elvis está vivo.

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  4. Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — George Bush hablando de los atentados del 11-S.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Nerón hablando del incendio de Roma.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Adolf Hitler hablando del incendio del Reichstag.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Adolf Hitler hablando de Auschwitz.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Adolf Hitler hablando de... bueno, ¡hay tantas coas!

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Jorge Rafael Videla hablando de los desaparecidos.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Felipe Gónzalez hablando del GAL.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Dirigente de ETA hablando de la desaparición de Pertur.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Stalin hablando de la muerte de Trostky.

    Nunca toleraremos vergonzosas teorías de conspiración.
    — Stalin hablando de la Masacre de Katyn.

    Nunca toleraré vergonzosas teorías de conspiración.
    — Santiago Carrillo hablando de las Matanzas de Paracuellos.

    Nunca toleraré vergonzosas teorías de conspiración.
    — Acusado en un juicio donde le acusaban de conspiración. No le sirvió de nada esta alegación. El juez le condenó igual. Es la mala suerte de que le tocase un juez magufo.

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  5. PELIGROS DE LA CONSPIRANOIA

    Por tanto, los conspiranoicos son una amenaza para la sociedad. Los conspiranoicos (especialmente los jueces, que son los peores conspiranoicos de todos) son unos malvados que pretenden hacernos creer que existen las conspiraciones (lo que es mentira). Es decir, los conspiranoicos han formado una conspiración para difundir teorías sobre conspiraciones. Y esta conspiración de conspiranoicos tampoco existe. ¿O sí? Como dice el lameculinoico Daniel Pipes:

    ¿Qué pasaría si estos elementos disparatados compartieran creencias, unieran fuerzas, ganaran una audiencia mucho mayor, salieran de su gueto intelectual y político, y llegaran a ser capaces de desafiar las premisas de la vida pública en los Estados Unidos?. Ésta es la espantosa perspectiva, soberbiamente plasmada por Michael Barkun en su importante libro, recién publicado, "A Culture of Conspiracy: Apocalyptic Vision in Contemporary America"(University of California Press, $24.95).

    Es decir, hay una peligrosísima conspiración de conspiranoicos que pretenden engañar a todo el mundo diciendo que existen las conspiraciones. Y esta conspiración es extraordinariamente peligrosa. Pero si los conspiranoicos conspiran para hacernos creer que existen las conspiraciones, entonces hay al menos una conspiración. En el caso de los jueces (los conspiranoicos más peligrosos de todos) esta conspiranoia produce en muchos casos la condena de inocentes.

    Además como dice Daniel Pipes, si crees en conspiraciones, no solamente desafiaras las premisas de la vida pública de Estados Unidos, sino que se te caerá el pelo, se te secará la médula espinal y demás cosas. Más o menos lo que decían los curas que te pasaría si te masturbabas. Además, desafiar las premisas de la vida pública de Estados Unidos es de mala educación.

    Pues eso, la conspiración para desafiar las premisas de la vida pública de Estados Unidos es una conspiración peligrosísima. Hay que estar vigilantes y alertas contra ella. La conspiración de conspiranoicos es la peor (¿o la única?) de las conspiraciones. Y encima da de comer a los jueces, fiscales, profesores de Derecho Penal, etc.

    Por si fuera poco, Fu Manchú, en su conspiración para desafiar las premisas de la vida pública de Estados Unidos (que alguien me explique que significa eso), ha financiado un periódico conspiranoico. ¿Puede haber algo más tremendo que la conspiración de conspiranoicos?

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